Cápsula Endoscópica

El término “modernidad” tiene muchas acepciones.
Unos podrían decir que denota la renuncia del pasado reciente, favoreciendo un nuevo comienzo, y la re-interpretación del origen histórico.
Para otros podría ser representado por el actual proceso de globalización.
Particularmente, pude percibir “la modernidad” expresado en la propensión de la tecnología para reducir el tamaño.


Hace 2 semanas tuve para oportunidad de probar la cápsula endoscópica.
La cápsula endoscópica es una manera registrar imágenes del tubo digestivo. La cápsula es del tamaño y forma de una píldora y contiene una diminuta cámara. Después de ser tragada, ésta toma fotografías del interior del tracto gastrointestinal.

Así, como parte de mi investigación tuve que ayunar aquel día y sólo podía beber líquidos claros.
A las 4pm, mi profesor me hizo tomar un procinético, para acelerar el tránsito intestinal. Y me indicó que debería de tomar una dosis más a las 4 horas de ingerido la cápsula.


Luego, me ayudó a colocarme un arnés especial con el aparato de recepción y la bateria.
Finalmente, tomé la pequeña cápsula y la deglutí sin mayor dificultad, no sin antes tomar algunas fotos de mi cara.
Mi profesor me advirtió de debería permanecer en movimiento para asegurar el buen tránsito de la cápsula por al menos unas 4 horas.
Así me dirigí a dar una caminata por Shibuya.


Al regresar a casa, preferí esperar hasta cumplir unas 8 horas para poder cenar.
Para entonces, la cápsula había dejado de emitir señales.
Así que pude comer con mucha tranquilidad.
Al día siguiente, devolví el arnés con la información para su análisis.
Y a las 36 horas pude eliminar la cápsula sin mayor problema.
Lamentablemente, no puedo publicar aun las fotos de mi tracto digestivo, pero les puedo contar que están bastante interesantes.

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